viernes, 13 de noviembre de 2009

Este viento del Sur...

Quizá sea el viento lo que me trae estos recuerdos.

Son oleadas… que vienen cuando menos te lo esperas. Y no sabes bien porqué…

Todo ha surgido a raíz de escuchar una canción…Estoy preparando la ensalada de pasta en la cocina y pongo un CD, el primero que pillo. Al poco oigo la voz de Craig cantando su canción. El simpático y risueño Craig. Cuando me enteré de que cantaba en un grupo de música, le pedí el CD y Fernando me lo grabó en el barco. Pongo la música un poco más alta. Por aquella época Craig estaba enamorado de una pequeña canadiense a la que le dedicaba sus letras. Es una bonita canción. Después viene otra de una artista que no conozco y subo de nuevo el volúmen. No sé qué es pero tengo ganas de ponerla una y otra vez y no me canso, porque me evoca aquella época, porque me evoca algunos buenos momentos….momentos en los que sabía menos que ahora – siempre se sabe más después, qué cosas - "just emotions taking me over…” no sé quién la canta, pero me es igual, y a pesar de reconocer que soy poco objetiva, es probablemente una de las canciones de amor más intensas que he oído.

Total, que dejo la ensalada a medias y me dedico a escuchar la canción una y otra vez. Y me entran unas ganas tremendas de lanzar un mensaje al aire, a las cosas que me rodean, a las personas que pasan allí abajo en la calle, a la vecina que estará preguntándose qué diablos me pasa. Un mensaje para que se pierda con el viento del sur que sopla hoy, y en éste artefacto que es el ordenador en donde de vez en cuando lanzo mensajes virtuales para ver si los capta alguien... siquiera yo. Por eso hoy escribo esto, por un repentino sentimiento de añoranza, añoranza de una persona, de su mirada única y de su dulzura. La que me ofreció a mi en todo el tiempo que estuvimos juntos, separados, a medias, juntos sólo a veces, y sólo en sueños. Separados siempre y sólo en sueños. A medias porque era sí y no, aunque quizá aunque seguramente, aunque no.

Y digo que hoy de pronto añoro su sonrisa al mirarme. Y hoy de pronto me acuerdo de él y aunque sé que nuestros caminos estaban separados y lo seguirán estando, deseo que sea feliz, que le vaya todo bien y que si alguna vez se acuerda de mí, lo haga con la mitad del cariño que yo siento por él.

Y eso. Que tengo que seguir con la ensalada.

Ahí queda eso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario